BREVE HISTORIA DE LA HERMANDAD
La enorme dificultad del comienzo.
La Hermandad del Prendimiento surgió en esos momentos de
notable fervor procesionista que se dio en nuestra ciudad en el primer tercio
del siglo XX.
A partir del año 1921, con la fundación de la Agrupación de
Cofradías, Málaga comenzó a conocer un evidente esplendor en sus anuales
celebraciones de Semana Santa, y un resurgir de Hermandades y Cofradías.
En ese intenso afán por engrandecer la Semana Santa, fueron
incorporándose hermandades cuyos momentos pasionistas estaban ausentes de la
misma, y que vinieron a dotar de mayor escenografía la, por entonces, exigua
Semana Santa malagueña.
Pero hubo un segundo elemento a destacar en estas nuevas
fundaciones y es la presencia en las mismas de grupos profesionales que venían
a aglutinarse en torno a dichas corporaciones dándoles un cierto contenido
“gremialista”.
En el caso de nuestra Hermandad existió relación con los
asentadores del Mercado de Mayorista de nuestra ciudad, lo que de alguna manera
le daría ese aspecto grupal que señalamos.
Siguiendo las noticias que facilita la revista La Saeta de 1927, la fundación de la
Hermandad del Prendimiento se realizó en Abril de 1925 siendo su primer Hermano
Mayor D. Antonio Castro Ruiz quien encargó al escultor sevillano Antonio
Castillo Lastrucci el grupo escultórico de "el beso de Judas".
La hermandad tuvo un difícil inicio y atravesó graves
problemas económicos y problemas internos pero tenía como contrapartida la
expectación que estaba creando el grupo escultórico, más aún en una ciudad cuyo
procesionismo, estaba carente de los mismos.
Fue el 9 de enero de 1927, cuando el entonces Deán de la Catedral, D. José Mª Jiménez Camacho, en representación del Obispo de la Diócesis, D. Manuel González García, bendijo la sagrada imagen, en el transcurso de una solemne eucaristia en su primera sede canónica, la Parroquia de San Carlos y Santo Domingo de nuestra ciudad.
Poca información tenemos en nuestro poder de lo que pudo
ocurrir en la hermandad hasta los graves sucesos ocurridos en nuestra ciudad el
11 de mayo de 1.931.
Aquella noche pereció, como tantas otras obras de arte, el grupo escultórico del Beso de Judas que había tallado sólo cinco años antes Antonio Castillo Lastrucci y que el pueblo de Málaga no llegó a conocer en la calle.
La hermandad perdió todo cuanto poseía. Después llegaron los sucesos de la Guerra Civil de 1.936 y su intento por reorganizarla fueron inútiles.
Con renovado impulso
La labor de recuperación de las Cofradías y su patrimonio a lo largo de las dos primeras décadas de la postguerra fue, sin duda alguna, un singular esfuerzo que realizaron los cofrades malagueños por el cual lograron en tan escaso tiempo y con limitadas posibilidades reconstruir la celebración externa de la Semana Santa malagueña. Junto a esta labor de reconstrucción, existió además la incorporación de nuevas Cofradías y nuevos titulares dentro del procesionismo malagueño.
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Según estudios realizados por historiadores malagueños, salta a la vista que en esta labor fundadora hay una serie de significados que superan lo estrictamente devocional, y que nos hace pensar en un uso de la religiosidad popular con distintos matices y significados. En el caso que nos preocupa tal vez la meta estuviese en presentar una clara simbiosis entre religión y trabajo, remarcando el tradicional carácter gremial de las hermandades malagueñas.
Así podemos leer en el periódico La Tarde del 28 de marzo de
1.957:
“Es la Cofradía de los obreros. Hombres
sencillos, modestos, llevados por ese impulso católico de nuestro pueblo,
afrontaron la empresa y sitúan en todo lo alto del quehacer cofradiero, la nota
alegre de su tesón, de su esfuerzo, de la nobleza de sus proyectos que se
fueron convirtiendo en realidades tan gratas y al servicio del auge constante
de nuestra Semana Santa”
Pues bien, finalizando la década de los cuarenta y como
consecuencia de un encuentro que tuvo el Obispo de la Diócesis, D. Ángel Herrera Oria, con los capataces y
hombres de trono, finalizada la Semana Santa de 1948, surgió la idea de
reorganizar la Hermandad del Prendimiento, la misma que hacía ya cerca de un
cuarto de siglo habían organizado en Santo Domingo un grupo de asentadores del
Mercado de Mayoristas de nuestra ciudad.
Los asalariados de la Semana Santa unidos en una Hermandad.
No podemos olvidar que hasta finales de los setenta la
Semana Santa de Málaga contaba con un buen número de asalariados que
prácticamente venían a resolver el transporte de los tronos en las procesiones.
Capataces y, sobre todo, hombres de trono vendrían a formar ese colectivo o
grupo social cofrade cuyo trabajo remunerarían las Cofradías. Su extracción
social era evidentemente baja, casi todos provenían de oficios de carga en
mercados y puerto y, por tanto, distaban mucho de ser los grupos de poder
dentro de las cofradías aunque su papel e importancia dentro de la procesión
era de primer orden.
No sabemos muy bien cuáles serían los
objetivos del Prelado malagueño, tan sensibilizado por la cuestión social y la
desigualdad de clases sociales, pero sería interesante analizar dicha propuesta
que vino a facilitar la reorganización de esta Hermandad que se funda, en
primera instancia, por hombres de trono y capataces , los asalariados de las
cofradías. Esta es al menos la idea que puede extraerse de muchas de las
descripciones que la prensa realiza de esta Hermandad “fundada por los modestos
hombres de trono, lo que quiere decir autenticidad católica en ellos”.

El nombre de la hermandad fue asociado rapidamente a la de “Hermandad de los trabajadores’, título
popular que ha sido mantenida durante
toda su historia y es fácilmente extraíble de cualquier situación relacionada
con la misma:
“...animó a los trabajadores malagueños a
formar parte de esta hermandad, que debe constituir, por su humildad y su hondo
sentido religioso, el claro ejemplo de las restantes hermandades, ya que nace
entre las modestas clases del pueblo malagueño y sólo para rendir a Cristo en
su Pasión el homenaje de devoción religiosa de que son capaces los trabajadores
malagueños”
Los primeros pasos como Hermandad.
La falta de documentación que ya hemos señalado, es manifiesta cuando nos acercamos a los primeros años de la reorganización de la Hermandad de manera que no podemos precisar con exactitud ni en qué fecha se produce la aprobación canónica, ni por qué se establece en la Iglesia del Carmen.
Es fácil pensar que la erección
canónica debió ser a mediados de 1948 ya que para la Semana Santa siguiente
estaba ultimado el grupo escultórico y los elementos necesarios para la primera
salida procesional.
Una noticia que hemos conseguido rescatar de la hemeroteca nos habla de la visita que la directiva realizó a D. Ángel Herrera Oria, Obispo de la Diócesis y promotor de la Hermandad, para hacerle entrega de un pergamino con el nombramiento de Hermano Mayor Honorario, según acuerdo adoptado por la Hermandad el 15 de Agosto de 1948 :
Excelentísimo
e Ilustrísimo Señor:
Reunidos por
primera vez la Directiva de esta Fervorosa Hermandad de Nuestro Padre Jesús del
Prendimiento y María Santísima del Gran Perdón, compuesta por Capataces,
Hombres de trono y humildes trabajadores y que V.E. con la amabilidad que Dios
le ha concedido tuvo a bien autorizarnos para reorganizar dicha Cofradía, hemos
acordado por aclamación nombrar a S.E.R. Hermano Mayor Honorario de esta
Hermandad, con el ruego encarecido de que honre a estos humildes Cofrades
aceptando dicho cargo, pues tan solo nos guía un gran amor y una Fe muy grande
para con Dios Nuestro Señor y Nuestra Santa Madre Iglesia.
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Sin duda, el momento más importante que tuvo la Hermandad en la Cuaresma de 1949 fue la presentación del grupo escultórico del Prendimiento que la Hermandad encargó en su momento al artista Pedro Pérez Hidalgo y que fue expuesto en la Sociedad Económica de Amigos del País el 4 de Abril de ese mismo año.
Su bendición, que efectuó el Obispo D. Angel Herrera Oria, tuvo lugar el mismo
Domingo de Ramos, 10 de Abril, a la inusual hora de las dos de la tarde.
Esa misma noche, a las nueve y media, hacía su primera salida por las calles de Málaga la Hermandad del Prendimiento consiguiendo rescatar del olvido aquella su efímera existencia como Hermandad de Santo Domingo e iniciando, con esta primera procesión, un nuevo proyecto cofrade en nuestra ciudad que tenía como motor la vinculación de los hombres de trono y, posteriormente del mundo del trabajo a la propia Hermandad.

Cubriendo etapas y realizando proyectos: 1950-1959.
Tras aquella primera procesión de 1949, la Hermandad siguió
laborando en un doble camino. De uno, la idea de que su propia estructuración
como Cofradía necesitaba de un mayor respaldo institucional le llevó a la
búsqueda de corporaciones y personas de relevancia política y social con cuya
presencia y colaboración económica pudiesen hacer frente al segundo gran
proyecto que no era otro que conseguir un patrimonio cofrade lo más completo y
digno posible, aunque siempre se plantease la idea de seguir en la línea de
austeridad que una Hermandad concebida como la de los trabajadores debía de
poseer.
Desde esa doble perspectiva estimamos que podemos entender
el desarrollo de esta Hermandad y cómo la misma valiéndose de esa singularidad
con que estuvo marcada su fundación, la de aglutinar a los hombres de trono y
trabajadores en general, buscó su proyección en instituciones que más
claramente se vinculaban con el mundo del trabajo. Es evidente que el camino
hacia esa simbiosis con la Obra Sindical y sus posibles estructuras estaba
expedito y de esa manera el salón de actos de la CNS, fue punto de reunión para
los cabildos lo mismo que gran parte del patrimonio de la Hermandad empezaba a
realizarse dentro de las instalaciones de la Escuela Sindical “Francisco
Franco”. De esa manera a lo largo de estos años se sucedieron nombramientos
honoríficos a distintas personalidades estatales o provinciales del mundo
sindical, de entre los cuales podemos destacar:
en 1951 fue nombrado hermano mayor honorario D. Fermín Sanz Orrio, Delegado Nacional de
Sindicatos, y posteriormente Ministro de Trabajo. Dos años más tarde en 1953 se le dio el mismo título a D. Eliseo
Sastre del Blanco, Delegado Provincial de Sindicatos y Procurador en Cortes,
así como al entonces Director de la
Escuela de Formación, D. José Manuel Merelo Palau.

A partir de este último nombramiento podemos decir que la
Escuela “Francisco Franco” adquiere un papel predominante en la vida de la
Hermandad de manera que al año siguiente, es decir una vez concluida la Semana
Santa de 1956 es ya Hermano Mayor efectivo de la Hermandad D. José Manuel
Merelo Palau
Los primeros años de la década de los cincuenta son de una
continua tarea para tratar de conseguir un ajuar procesional propio, dicha
década viene marcada por el protagonismo de la Escuela Profesional “Francisco Franco” como lugar de creación de
enseres procesionales, sobre todo talla y dorado, que hoy a vista de cómo se ha
ido desarrollando nuestra Semana Santa se nos antoja que hubiese sido buen
lugar para la creación de una escuela permanente de artesanos que podrían haber
respondido a la demanda local. De esta manera en dicha Escuela y bajo la
dirección artística del notable tallista granadino, afincado en nuestra ciudad,
D. Andrés Cabello Requena, surgieron los primeros tronos, el retablo de la
Capilla, la Cruz-guía, faroles, mazas y hasta la propia imagen de la sagrada
Titular Mª Santísima del Gran Perdón.
En efecto, haciendo un rápido recorrido
cronológico desde 1950 en que los alumnos de la Escuela se encargaron del adorno del sencillo trono, no deja de
estar presente dicha institución docente donde se realizan objetos de
orfebrería, dorado, talla o metalistería y, por si esto fuese poco los alumnos
de la misma también fueron, desde el primer momento, hombres de trono, gastadores y hasta componentes de una banda
de cornetas y tambores que llevaba por nombre el del Titular de la Hermandad.
La imagen de María Stma. del Gran Perdón.
Desde su reorganización la Hermandad tenía como cotitular a la Virgen con la advocación de María Santísima del Gran Perdón; de hecho el Archivo de la Hermandad guarda correspondencia con el notable escultor valenciano José Capuz solicitando mediante carta de fecha 20 de junio de 1.952, presupuesto para la realización de la imagen el cual ascendió a 16.000 pesetas, cifra evidentemente abultada que posiblemente frenara momentáneamente las aspiraciones de la Hermandad.

De esa manera dicho sueño no se pudo
cumplir hasta el Domingo 31 de Marzo de
1957 en que se bendecía en las instalaciones de la Escuela de Formación
Profesional “Francisco Franco” la Virgen del Gran Perdón que había sido
tallada, en esa misma institución docente, por el profesor de talla de la
misma, D. Andrés Cabello Requena, “tan
buen cofrade como brillante escultor”.
La Parroquia
de Santa Teresa, nueva sede canónica
Al mismo tiempo que se anunciaba la bendición de la imagen
de la Virgen, la Hermandad daba a conocer un nuevo cambio, en esta ocasión se
trataba de su sede canónica, pasando de la perchelera Parroquia del Carmen a la
capuchinera de Santa Teresa. No sabemos la razón exacta de este cambio que tal
vez tuviese que ver con la cercanía de la nueva sede con la Escuela de “Franco”, verdadero centro
neurálgico de la Hermandad.
A la Iglesia de la Divina Pastora, sede de la Parroquia de Santa Teresa, llegó la Hermandad al final de la Cuaresma de 1957 y lo hizo, precisamente con su nueva Titular, la cual llegó, multitudinariamente acompañada, en un sencillo rosario de la Aurora que partió desde la Escuela y que fue dirigido por el asesor religioso de la misma, D. Marcial Moreno Seguí.
La llegada de la imagen del Cristo a la Divina Pastora, la noche del Domingo de Ramos de 1957, fue el punto final de lo que podemos llamar etapa perchelera de la Hermandad. Sus primeras raíces en la Parroquia de Santo Domingo y los más fuertes lazos establecidos en la del Carmen quedaban ya para el recuerdo cuando, el 14 de Abril de 1957, la imagen que tallara Pedro Pérez Hidalgo se procesionaba por última vez por la calle Ancha del Carmen.
Al llegar a Capuchinos, tras ese itinerario que vino a
cruzar de sur a norte la ciudad, la imagen de la Virgen del Gran Perdón salió a
recibir a Jesús del Prendimiento y en ese momento podemos decir que se inicia
una nueva etapa en la historia de nuestra Hermandad.

El Domingo de Ramos de 1958 salió por
primera vez Mª Stma. del Gran Perdón, estrenando al mismo tiempo el trono que
se estaba construyendo en la Escuela de Formación Profesional y que al igual
que la imagen y el retablo de su capilla estaba siendo dirigido por el profesor
de talla D. Andrés Cabello Requena.
Y para concluir este somero repaso a la vida de la hermandad
en estas primeras etapas, no podemos echar en el olvido la numerosa
participación de personalidades políticas y sindicales que estuvieron presentes
en estos años y con cuya presencia quedaba plenamente ratificada la idea de
unión efectiva entre el mundo del trabajo y la hermandad. Citar la presencia en
estas procesiones de Delegados nacionales y provinciales de Sindicatos, como
fue el caso de D. José Solís Ruiz o D. José Mª Martínez Sánchez-Arjona, que
llegaron a ocupar la Secretaría General del Movimiento y el Ministerio de la
Vivienda, respectivamente.
El acrecentamiento del patrimonio artístico
El acrecentamiento patrimonial empieza en 1960 siendo
este un año de estrenos interesantes,
como el retablo de la Capilla o el trono procesional de la Virgen y el comienzo
de grandes proyectos como el inicio del bordado del manto de la María Stma. del
Gran Perdón, todo ello, son indicadores de ese paulatino ascenso patrimonial.
La Hermandad del Prendimiento conociendo el notable renombre del artista malagueño Juan Casielles del Nido acudió al mismo para que le diseñara tres grandes obras una, el bordado del manto de la Virgen, las otras, los nuevos tronos para Jesús del Prendimiento y Mª Stma. del Gran Perdón
El manto de la Virgen del Gran Perdón, bordado en oro fino
en la casa de Hijos de Rodríguez Sanz, fue presentado completamente acabado en
Marzo de 1964. La impresionante pieza, por su diseño, tamaño y realización se
convertía desde ese momento en una de las más características del ajuar bordado
cofrade malagueño habiendo sido requerida a lo largo de estos treinta y cinco
años que nos separan de su estreno para diversas exposiciones locales y
nacionales (Milán 1965; Museo Diocesano Málaga 1983; Zamora, 1987; Sevilla,
1997; Madrid 1998
El trono de Ntro. Padre Jesús del Prendimiento fue encargado
al taller sevillano de Villarreal y fue estrenado en la Semana Santa de 1.965.
Una mirada al pasado: El nuevo grupo escultórico.
1961 supone para la Hermandad un año clave en tanto que en
el mismo se bendice la nueva imagen titular de Ntro. Padre Jesús del
Prendimiento, que hoy se venera. No cabe duda que el afán de superación
artística fue decisivo para que la Hermandad, concluida la Semana Santa de
1960, se plantease la sustitución del grupo escultórico que tallase Pérez
Hidalgo en 1949, pero también cabe suponer que debió pesar sobre tal decisión
la idea de recuperar el antiguo grupo que se perdió en el incendio de 1931 en
la Iglesia de Santo Domingo pues aún estaba vivo su autor, Antonio Castillo
Lastrucci, que mantenía abierto su taller en la sevillana calle San Vicente.
Aquel Domingo de Ramos de 1961, Málaga conoció por vez
primera el grupo del Prendimiento que de nuevo había tallado Castillo Lastrucci
y, al mismo tiempo, pudo contemplar un nuevo trono que si bien no llegó a
convencer por su estilo si es posible considerarlo como una de las pocas
aportaciones de la estética contemporánea al mundo cofrade malagueño.
Como ya lo había hecho con el de la Virgen, fueron los
propios talleres de la Escuela de
Formación “Francisco Franco” los encargados de realizar el trono de Jesús
del Prendimiento que tuvo como diseñador al arquitecto D. Juan Jáuregui Briales
y como director de la obra a D. Andrés Cabello Requena.
LA CRISIS DE LOS SETENTA
En esta década entendemos que la
industria o el turismo y también la emigración hacia Europa podrían ser buenas
coordenadas para delimitar el momento y, precisamente con el la caída
vertiginosa de la celebración de la Semana Santa que de una manera evidente
empezó a sentir sobre sí problemas de funcionamiento interno y externo que la
condujeron a situaciones tan extremas del abandono de tronos en pleno
recorrido, o la imposibilidad de procesionar alguna imagen titular, como fue el
caso de nuestra hermandad. De esta manera, la Semana Santa de 1.971 se iniciaba
con un Domingo de Ramos donde iba a faltar la Virgen del Gran Perdón a su anual
cita procesional.
No podemos hablar de un solo
factor desencadenante de esta crisis del procesionismo pero si de un sumatorio
de los mismos donde fácilmente podemos entrever que no solo estaban cambiando
las estructuras económicas sino también la propia mentalidad de la sociedad.
CAMBIOS EN LA FORMA, INICIOS DEL CAMBIO EN EL FONDO
Muchas veces, y en la historia
reciente de las cofradías con mucha claridad, el intento de cambiar la
estructura de las mismas pasó por la renovación de su aspecto externo. Era como
un ponerse al día en el fondo utilizando las formas. Así no es de extrañar que
aunque no fuesen avances espectaculares los que se daban, pues aún no se había
iniciado el verdadero despegue de la Hermandad, si que hubo elementos
suficientemente significativos que nos permiten señalar que algo estaba
cambiando en la misma.
El día 7 de febrero de 1.981 fue nombrado Hermano
Mayor D. Pedro Gallego Sanchís quien con tan solo 24 años se enfrentaba a la
dura tarea de poner al día a una Hermandad que si bien poseía algunas piezas
patrimoniales dignas de destacar, lo cierto es que no pasaba por estar en la
mejor situación en cuanto a su ajuar procesional se refiere.
De esa manera, y dentro del plano
estrictamente procesional, se van a ir consiguiendo una serie de realidades que
brevemente vamos a enumerar. Terminación de ambos tronos, realización de una
Cruz-guía y de ambos estandartes, ánforas, bocinas, ciriales, bastones, peana,
etc. Y junto a estas adquisiciones otras prendas del ajuar bordado, como la
nueva saya de la Virgen, los guiones de la hermandad y la toca.

Uno de los cambios más significativos
experimentados en la época de este Hermano Mayor fue la participación activa de
la mujer en la hermandad. De esa manera, las mujeres de la Hermandad además de
agruparse en una Junta de Damas que con sus acciones ayudaban a la Hermandad en
la realización de proyectos concretos, se fueron incorporando a distintos
cargos tanto de la Junta de Gobierno como de la procesión.
Ante tal experiencia, no es de
extrañar, que también las mujeres de la Hermandad aspirasen a llevar a sus
Sagrados Titulares y así, en 1987 la Junta de Gobierno, con evidente valentía y
espíritu de renovación, aprobó, a propuesta
de la Junta de Damas, que el trono de traslado fuese llevado por mujeres
siendo con ello la primera Hermandad que abrió el espacio del varal, hasta
entonces monopolizado por el hombre.

Pero la obra más importante realizada
por este Hermano Mayor fue la construcción de una Casa Hermandad para la
convivencia de los hermanos y cuidar el patrimonio de la hermandad.
Así el día 4 de abril de 1.982
fue colocada la primera piedra en la calle San Millán de la ciudad en unos
terrenos cedidos por el Excmo. Ayuntamiento de Málaga.
Cabe destacar y no podía ser
menos en una hermandad de los trabajadores que los propios hermanos de la
Cofradía y miembros de la Junta de Gobierno hicieron de peones de albañilería,
electricistas o fontaneros. Sus coches fueron de obra en obra de la ciudad
pidiendo cemento y arena y junto a esta tarea muchas ayudas de personas que
quisieron sumarse a tan ilusionante proyecto. Al cabo de tres años,
concretamente el 30 de Marzo de 1985, Sábado de Pasión, y también tras el
traslado de las imágenes, fue bendecido el edificio por el Párroco D. Alfonso
Rosales Trujillo, Director Espiritual de la Hermandad, inaugurándose en ese
momento lo que había constituido una de las grandes metas de la Cofradía y
vendría a constituir el lugar de encuentro

y unión de los hermanos.
Antigua vinculación y nuevo hermanamiento
En ese intenso camino que estamos
describiendo, la Hermandad no dejó de mirar a su pasado más remoto y aún a
sabiendas de que su historia se había ido realizando desde la institución
sindical, no quiso dejar en el olvido a esos primeros fundadores, los de los
años veinte, casi todos asentadores del mercado. Por esta razón, en Noviembre
de 1992, la Hermandad entregó, en un emotivo acto, un cuadro con sus sagrados
Titulares a la Asociación de Asentadores del Mercado de Mayoristas de Málaga,
recuperando con dicho gesto la vinculación que se había perdido con el paso de
los años.
Así mismo es de destacar la gran
vinculación que la hermandad mantiene con la Organización Juvenil Española OJE
a la que en el año 1.981 se le concedió el título de Hermano Mayor Honorario.

Dicho cargo honorífico también se le
concedió en el año 1.992 al Cuerpo Militar “Agrupación de Apoyo Logístico nº 24
de Melilla”.
LA ETAPA ACTUAL
Con la toma de posesión, el 12 de
Octubre de 1993, de D. Jaime Gallego Sanchís como Hermano Mayor de la Junta que
preside, se inicia una nueva andadura que si bien viene marcada por el
continuismo, también alienta nuevas ideas y, sobre todo un nuevo talante de
apertura y comunicación con los hermanos, propio de una corporación que
adquiere con el tiempo y el trabajo su propia estabilidad.
No es nuestra intención hacer
mención de los logros de las Juntas de Gobierno que ha presidido Jaime Gallego.
Sin embargo si queremos dejar constancia de dos actos.
El primero, el homenaje que el 24
de Junio de 1994 recibía D. Pedro Gallego Sanchís con la concesión de la
primera medalla de oro de la Hermandad , las llaves de oro de la misma y el
título de Hermano Mayor Honorario a quien fue su anterior Hermano Mayor.
Quedaba patente con este acto el reconocimiento de la Hermandad a la labor de
aquel joven que en 1981 asumió la responsabilidad de dirigir los destinos de la
Cofradía y se hacía público el compromiso de la nueva Junta de Gobierno de
seguir trabajando con el mismo o mayor entusiasmo planteando nuevos proyectos e
ilusiones.
El segundo, celebrado en el mes
de abril de 1.998, fue el homenaje que, a iniciativa de los hombres de trono,
se le rindió a D. Jaime Gallego Gallego, padre de ambos Hermanos Mayores y
persona que por su labor y trayectoria había sido clave en la vida interna de
la Hermandad. En dicho homenaje se le impuso la medalla de oro y se le nombró
Hermano Mayor Honorario.
Ambos homenajes han sido
fundamentalmente la prueba del respeto y el reconocimiento por la labor
desarrollada y también el compromiso que anima a seguir.
CINCUENTA ANIVERSARIO DE LA REORGANIZACIÓN DE LA
HERMANDAD
En la Semana Santa de 1.998 se
cumplía el 50 Aniversario de la reorganización de esta hermandad.

Para conmemorar tal efemérides se creó
un Comité de Honor cuya presidencia se le ofreció al entonces Ministro de
Trabajo D. Manuel Pimentel Siles, y la Vicepresidencia a la entonces Alcaldesa
de Málaga, Dª. Celia Villalobos Talero, aceptando ambos tal ofrecimiento.

Por tal motivo el Domingo de Ramos de
1.999 cumpliéndose dicho día el 50 Aniversario de la primera salida procesional
de esta cofradía, visitó nuestra Casa Hermandad y dio los primeros toques de
campana el mencionado Ministro de Trabajo.
Por acuerdo de Asamblea General
celebrada por esta hermandad se acordó conceder título de Hermano Mayor
Honorario al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Dicha distinción fue entregada a
D. Manuel Pimentel Siles en nombre del Ministerio por una representación de la
hermandad en posterior visita a Madrid.

En el transcurso de dicho acto, el
Ministro de Trabajo propuso a la hermandad la idea de promover unos Talleres de
Empleo encaminados a la recuperación de oficios artesanales cofrades, y donde a
través de ellos se realizara una labor social con la creación de futuros
puestos de trabajo.
Los Talleres de Empleo son programas mixtos que combinan acciones de formación empleo, dirigidos a mayores de 25 años, en actividades de interés general y social, incluida la recuperación de oficios. Se pretende mejorar las posibilidades de empleo de aquellas personas con especiales dificultades de inserción: mayores de 45 años, mujeres, parados de larga duración, personas con discapacidades y los colectivos que se puedan determinar en los Planes Nacionales de Acción para el Empleo de cada año.
La Hermandad del Prendimiento se convirtió así en ente promotor del Taller de Empleo “Cofradía del Prendimiento” que le fue concedido en resolución aprobatoria de 27 de junio de 2.000, abarcando del 30/06/00 al 29/06/01, con una total de 32 alumnos trabajadores en las especialidades de: Bordado en hilo de oro
Orfebrería
artesanal
Sastrería
cofrade
La inserción laboral de este taller a los 6 meses de su finalización fue del 25%, lo que teniendo en cuenta el colectivo al que está destinado es buena.
De esta manera y después de
superar una serie de dificultades, el día 31 de marzo del año 2.000 se
inaguraban las nuevas instalaciones del Primer Taller de Empleo “Cofradía del
Prendimiento”.

Se solicitó un segundo taller de empleo que le fue concedido en resolución
aprobatoria de 9 de mayo de 2.001”, desarrollándose del 30/06/01 al 29/06/02,
con un total de 32 alumnos trabajadores en las especialidades de: Bordado en hilo de oro
Restauración
de bordado en hilo de oro
Imaginería
religiosa
Orfebrería
artesanal

En enero de 2002 el Taller de Empleo
“Cofradía del Prendimiento II” participó en la VI Muestra Nacional de Artesanía
Cofrade que se celebró en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla del
25 de enero al 3 de febrero, mostrando la actividad del taller con una
representación de alumnos trabajando y exponiendo trabajos terminados.
En febrero de
2.002 una representación de la hermandad entrego a D. Juan Carlos Aparicio
Pérez, en nombre del Ministerio de Trabajo la medalla de oro de la hermandad.

En el primer y
segundo Taller el objetivo principal fue la recuperación de oficios artesanales
cofrades encaminados a la “creación” de elementos, formándose a un total de 64
trabajadores, pero estos elementos cofrades que se crean y todos los existentes
con anterioridad tienen una necesidad periódica de restaurarse.
Hay por parte de todas las cofradías y poseedores de patrimonio una gran demanda de profesionales que se dediquen a la restauración y pocas empresas y profesionales que la realicen. Es por ello que en el tercer proyecto de Taller de Empleo se primó la restauración frente a la nueva creación, como forma de adecuarse a las necesidades del mercado de trabajo. Considerando la duración de un año también más apropiada a esta actividad. Tan solo se mantuvo el módulo de bordado en hilo de oro como tal, al ser el que tiene mejores perspectivas de empleo.

Se solicitó por ello el Tercer Taller de Empleo “Cofradía del Prendimiento”,
siendo concedido el mismo en resolución aprobatoria de 28 de mayo de 2.002,
abarcando del 30/06/02 hasta previsiblemente el 29/06/03, con las
especialidades de:
Bordado en
hilo de oro
Restauración
de madera y policromía
Taller que en la actualidad se
está desarrollando con gran éxito en la consecución de sus objetivos docentes y
de producción.
Se ha solicitado el Cuarto Taller de Empleo “Cofradía del
Prendimiento” en fecha 24 de enero de 2.003, con las especialidades de:
Bordado en
hilo de oro sobre malla
Restauración
de bordado en hilo de oro
Dorado y
policromía
Plateado de
orfebrería
Sastrería
cofrade
Con la intención de que sirvan
como especialización de los talleres anteriores en la recuperación de los
oficios artesanales cofrades.
EPILOGO
Hemos trabado de resumir la vida
de la hermandad en estos 75 años de historia, así como su vinculación con el
mundo del trabajo deseando que los años venideros se sigan alcanzando metas
importantes para mayor honra de sus Sagrados Titulares.